¿QUIÉN ES ENRIQUE DE LA MADRID CORDERO? ¿SERÍA BUEN PRESIDENTE PARA LOS MEXICANOS EN 2024?

En Expansión Política @ExpPolitica, el 27 de julio de 2021 se publicó un artículo periodístico titulado “Enrique de la Madrid se suma a ‘destapes’: buscará ser candidato presidencial”, que señala que “Enrique de la Madrid, quien fue secretario de Turismo de México de 2015 a 2018, durante el gobierno del priista Enrique Peña Nieto, se sumó a la lista de políticos ‘destapados’ para buscar la Presidencia de la República en 2024”, agregándose que “En entrevista para La Revista Peninsular, el exfuncionario federal anticipó que buscará ser el candidato que dentro de tres años represente a la oposición por medio de la alianza Va por México, integrada por el PRI, el PAN y el PRD”.

¿Quién es este personaje que pretende ser el presidente de la República en 2024? En este documento vamos a analizar su origen y trayectoria para descubrir quién es realmente este sujeto.

Enrique de la Madrid Cordero nació el 1 de octubre de 1962 en la Ciudad de México, por lo que actualmente tiene 59 años de edad, y es hijo de Miguel de la Madrid Hurtado, quien fuera presidente de México de 1982 a 1988 y, obviamente, es miembro del PRI. Al igual que su papá, es Licenciado en Derecho egresado de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y también, como su papá, tiene una Maestría en Administración Pública de la Universidad de Harvard.

Ha ocupado los siguientes cargos públicos:
1.- Coordinador General Técnico de la Presidencia de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores de 1994 a 1998 (de los 32 a los 36 años).
2.- En 2000 fue postulado y electo Diputado Federal Plurinominal a la LVIII Legislatura, cargo que ocupó hasta 2003 (de los 38 a los 41 años).
3.- En 2006, el Presidente Felipe Calderón Hinojosa (Panista) lo designó Director General de Financiera Rural, cargo que dejó el 31 de julio de 2010 (de los 44 a los 48 años).
4.- El 6 de diciembre de 2012, fue nombrado Director General del Banco Nacional de Comercio Exterior (Bancomext) por el Presidente Enrique Peña Nieto (a los 50 años). 5.- El 27 de agosto de 2015, asumió el cargo como Secretario de Turismo, mismo que desempeñó hasta el final del sexenio de Enrique Peña Nieto en noviembre de 2018 (de los 52 a los 56 años).

Su carrera política ha sido la típica de cualquier funcionario público, ocupando cargos respecto de los cuales no es experto, pues no cuenta con conocimientos en cuestiones bancarias o financieras, ni turísticas, aparte de que ocupó el cargo de Diputado Federal plurinominal, sin haber hecho campaña política y sin haber estado su nombre en las boletas electorales (por dedazo).

No se destacan en su trayectoria logros concretos y específicos en sus diversas funciones públicas, que hayan beneficiado al pueblo mexicano en alguna forma. Tampoco se encuentran acciones que haga a favor de su entorno en forma altruista, ni se desprende un compromiso profundo para mejorar al país.

A partir de enero de 2019, es líder de la Iniciativa de Ciudades del Tecnológico de Monterrey, un centro de investigación y consultoría, trabajo en el que percibe un sueldo, investigación que no está destinada a mejorar el nivel de vida de los mexicanos

que viven en la pobreza y en la pobreza extrema, y que a la fecha no puede presumir de logros o resultados obtenidos.
Realmente se trata de un personaje gris, cuyo desempeño en los cargos públicos que ha ocupado, ha sido irrelevante y no ha reportado beneficios a los mexicanos, por lo que no tiene logros que presumir.

Por ello, para saber quién es realmente esta persona, hay que conocer la trayectoria de su papá, misma que Enrique de la Madrid ha elogiado, justificado y defendido con orgullo, aunque con mentiras, en los primeros días de mayo de 2022, al conmemorarse el décimo aniversario de la muerte de su progenitor, quedando evidenciado que piensa exactamente como él, confirmándose una vez más la veracidad de la frase popular que reza que “De tal palo, tal astilla”.

Todos los cargos públicos que ha ocupado Enrique, se los debe al hecho de ser hijo del expresidente Miguel de la Madrid Hurtado, pues sin ese antecedente, seguramente no tendría la trayectoria antes descrita.

Como veremos, las deplorables condiciones en las que hoy viven la inmensa mayoría de mexicanos, fueron gestadas precisamente por su padre, desde que éste formó parte del gabinete de los expresidentes Luis Echeverría y José López Portillo.

Su papá se matriculó en 1952 en la Facultad de Derecho de la UNAM y en 1957 se licenció.
Miguel de la Madrid empezó a darse a conocer en los círculos de influencia políticos, y a recibir el patrocinio de personalidades como José López Portillo, profesor suyo en la UNAM y entonces un dirigente medio del PRI.

En 1963, siendo presidente de la República Adolfo López Mateos, Miguel de la Madrid se dio de alta en la militancia del PRI, vínculo formal que era la mejor garantía para la plasmación de sus aspiraciones profesionales en la Administración y las Finanzas Federales.

En 1964, el Banco de México le otorgó una beca para cursar una Maestría en Administración Pública en la Universidad de Harvard, donde tuvo como docentes al keynesiano Kenneth Galbraith y a otros economistas, cuyos conocimientos puso en práctica al pie de la letra cuando fue integrante del gabinete de los presidentes Echeverría y López Portillo y, desde luego, cuando fue presidente de la República, todo en perjuicio de los mexicanos, pues la crisis económica que padecemos actualmente se originó con las desafortunadas medidas económicas que aplicó desde los setentas.

De regreso a México, en 1965, la administración de Gustavo Díaz Ordaz lo reclutó para el gobierno federal y lo nombró para el puesto de Subdirector General de Crédito de la Secretaría de Hacienda, dependencia encargada de endeudar al gobierno y al país, donde empezó a aplicar los conocimientos que obtuvo en Harvard.

Miguel de la Madrid fue el primer “Tecnócrata” infiltrado en el gobierno mexicano, lo que ocurrió durante el sexenio de Díaz Ordaz, y a partir del sexenio de Echeverría, de la Madrid se encargó de paulatinamente diseminar a los tecnócratas en todas las áreas del gobierno federal, todos ellos con postgrados en el extranjero, cuyo desempeño ha sido totalmente perjudicial para el gobierno pero, sobre todo, desastroso para los mexicanos, que desde los setentas hemos visto descender permanente y drásticamente nuestro nivel de vida, siendo el principal responsable y causante de todo ello, el papá de Enrique de la Madrid, este último que pretende ser nuestro presidente a partir del 2024, como su papá lo fue a partir de 1982.

Miguel de la Madrid fue el primero de una serie de presidentes con una visión orientada hacia el mercado, importada desde universidades como Harvard o Yale, partidarias del neoliberalismo, la globalización, la desregulación, el libre comercio, la apertura, la liberación, la privatización, entre otros conceptos.

La elección de Miguel de la Madrid significó una renovación en el grupo hegemónico al interior del PRI, pues llegaron al gabinete y al poder una serie de funcionarios con un nuevo perfil, muy similar al del nuevo presidente, por ejemplo, Jesús Silva Herzog Flores, que estudió en Yale, llegó a la SHCP; Gustavo Petriccioli, también proveniente de Yale, lo sucedió en la Secretaria de Hacienda; Carlos Salinas de Gortari, de Harvard, llegó a la Secretaría de Programación y Presupuesto; Pedro Aspe, del MIT de Massachussetts, lo sucedió en dicha Secretaría.

En 1970, luego de que Luis Echeverría tomó posesión de la presidencia de la República, Miguel de la Madrid fue transferido a la Subdirección de Finanzas de Petróleos Mexicanos (PEMEX), monopolio estatal que siempre ha sido manejado de manera corrupta, sin que de la Madrid haya hecho nada para combatir dicha corrupción.

En mayo de 1972, retornó a la Secretaría de Hacienda en calidad de Director General de Crédito, para endeudar al gobierno y al país, teniendo a López Portillo como superior, este último que no tenía estudios de postgrado en el extranjero, y no sabía nada de economía. Sin reflectores sobre él, Miguel de la Madrid pudo llevar a cabo discretamente, en la oscuridad, su traidora labor de endeudar irresponsablemente a México a niveles insospechados.

En octubre de 1975, a la salida de López Portillo de la Secretaría de Hacienda tras ser designado candidato presidencial priista, de la Madrid pasó a ocupar la Subsecretaría de Hacienda y Crédito Público, para seguir endeudando, sin hacer aspavientos, al gobierno y al país, cargo en el que fue ratificado en diciembre de 1976 por López Portillo, quien el 17 de mayo de 1979 lo promocionó como titular de la Secretaría de Programación y Presupuesto, encargada de gastar los ingresos tributarios, pero sobre todo, los préstamos recibidos de la Banca Internacional.

En el sexenio de Echeverría, de la Madrid adquirió una deuda de 19,000 millones de dólares, que fueron despilfarrados en la compra y estatización de cientos de empresas, sin ningún beneficio para los mexicanos, ya que, no significaban crecimiento industrial o comercial, pues existían desde mucho antes.

En el sexenio de López Portillo, de la Madrid adquirió una deuda de 41,000 millones de dólares más, ascendiendo ya la deuda a 64,000 millones de dólares, que se despilfarraron por todos lados, en perjuicio de los mexicanos.

En entrevista que el 5 de mayo de 2022, @telediariomty le realizó, Enrique de la Madrid reconoció que “La verdad de las cosas es que a finales de los setentas el modelo económico tronó, porque le apostamos al petróleo, al gasto público y a la deuda externa”, siendo que su papá fue quien de mayo de 1972 al 16 de mayo de 1979, endeudó directamente al gobierno y al país, y quien a partir del 17 de mayo de 1979 fue el encargado de llevar a cabo el irresponsable gasto público, en su carácter de Secretario de Programación y Presupuesto, de donde queda claro que a finales de los setentas el modelo económico tronó por el gasto público irresponsable que realizó y por la deuda externa impagable que adquirió su papá, al llevar a cabo lo aprendido en Harvard en 1964 y 1965, en perjuicio de todos los mexicanos.

En la misma entrevista, Enrique de la Madrid reconoció que, como consecuencia de las acciones de su papá, la deuda externa creció 40 veces entre 1970 y 1982, pasando de 2 mil a 80 mil millones de dólares, lo que generó que más de una tercera parte del presupuesto de egresos de la Federación fuera destinado al pago del servicio de la deuda en los años subsecuentes.

Ni un peso de lo endeudado por Miguel de la Madrid (en los sexenios de Echeverría, de López Portillo y en el suyo) ha sido pagado. Toda la deuda externa adquirida por Miguel de la Madrid, más la que se acumuló en los sexenios posteriores, sigue viva, por lo que seguimos pagando el servicio de esa deuda (intereses), y en 2022 pagaremos casi 1 billón de pesos por concepto de intereses.

En la entrevista aludida, Enrique de la Madrid reconoció que había 1,115 paraestatales y que casi todas ellas producían pérdidas, ejerciendo gran presión al gasto público, respecto de lo cual se aclara que casi toda la deuda externa contratada por su papá se destinó, primero, a la compra y estatización de esas paraestatales y, después, a pagar las millonarias pérdidas que generaban gracias a la corrupción con la que se manejaban, siendo que a partir del 17 de mayo de 1979, en su calidad de secretario de programación y presupuesto, su papá fue el encargado de destinar gran parte del gasto público a cubrir esas pérdidas.

En la misma entrevista, Enrique de la Madrid dijo que el problema estalló cuando los precios del petróleo cayeron y las tasas de interés a nivel internacional aumentaron, ya que el país para efectos prácticos quebró, y como consecuencia de ello, el peso se depreció de 23 pesos por dólar en 1980 a 150 pesos por dólar en 1982, y la inflación alcanzó el 100% en 1982, todo ello a pesar de los “conocimientos en economía” que su papá adquirió en 1964 y 1965 en Harvard, o más bien, gracias a la aplicación práctica de dichos “conocimientos”.

El 25 de septiembre de 1981, Miguel de la Madrid fue destapado por López Portillo, su mentor desde hacía casi 3 décadas, como candidato oficial del PRI a la presidencia de la República, en las elecciones del 4 de julio de 1982.
El 1 de diciembre de 1982, Miguel de la Madrid tomó posesión del cargo con mandato hasta 1988, en un momento de “emergencia” económica, según la expresión que él mismo empleó, como resultado de haberse reventado el engañoso auge desarrollista de los últimos años, en los que Miguel de la Madrid fue el principal actor y autor, pues Echeverría y López Portillo no sabían nada de economía, no tenían estudios de postgrado en el extranjero, y ni siquiera hablaban inglés, supuesto auge desarrollista merecedor en su momento del ditirambo de “milagro mexicano”, que basaba la industrialización en el ENDEUDAMIENTO, esto último en lo que era experto Miguel de la Madrid, gracias a sus conocimientos adquiridos en Harvard.

Como consecuencia de las pésimas decisiones económicas adoptadas por Miguel de la Madrid, al final de su sexenio, López Portillo tuvo que decretar la moratoria en el pago de la deuda externa, por lo que al transferirle el mando a de la Madrid, el país ya se encontraba en recesión económica; la inflación rozaba el 100% anual; la deuda externa, la mayoría a corto plazo, alcanzaba los 87,000 millones de dólares; y el sistema financiero estaba al borde de la quiebra por la caída de los ingresos de exportación y la fuga de capitales; todo ello generado por la pésima actuación del propio Miguel de la Madrid.

En el arranque del Mundial de futbol de México, el 31 de mayo de 1986, Miguel de la Madrid, desde el palco del estadio Azteca tuvo que soportar un monumental abucheo del público presente mientras realizaba la alocución inaugural. Los insultos a de la Madrid, retransmitidos en directo por las televisiones de todo el mundo, fueron el signo más evidente del gran descontento social existente en el país.

El lema de Miguel de la Madrid era el “Plan Nacional de Desarrollo”, y lo que desarrolló fue la crisis, según puede verse en las siguientes cifras:
1.- Préstamos obtenidos en el sexenio: 50,000 millones de dólares.
2.- El peso (que recibió a 150 por dólar), lo precipitó a $2,272.00.

3.- El alza de precios (que con Díaz Ordaz fue de 3.3% y con López Portillo de 459%), con de la Madrid subió a 2,600%.

En conclusión, en el sexenio de Echeverría, Miguel de la Madrid obtuvo préstamos por 19,000 millones de dólares, que propiamente México no necesitaba, pero que el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial nos ofrecieron y concedieron, no para destinarlos a la producción de bienes, sino para adquirir y estatizar empresas privadas, a fin de formar un supuesto “Patrimonio Nacional”, para cuya administración se creó una costosa Secretaría, que ya no existe.

Posteriormente, en el sexenio de López Portillo, Miguel de la Madrid obtuvo préstamos por 40,000 millones de dólares con el mismo fin, y en su sexenio, de la Madrid obtuvo 50,000 millones de dólares, y con esos préstamos se estatizaron 1,600 empresas medianas y grandes, tan grandes como los Bancos principales.

El supuesto “Patrimonio Nacional” parecía una maravilla, aunque la verdad es que millones de dólares se desviaron hacia la bolsa de buen número de funcionarios.
En los siguientes sexenios, los tecnócratas Salinas de Gortari y Zedillo, privatizaron más de mil empresas, por lo que prácticamente desapareció el “Patrimonio Nacional”, con todo y su Secretaría.

Queda claro que Miguel de la Madrid, a pesar de sus supuestos estudios de Maestría en Administración Pública, realizados en 1964 y 1965 en la Universidad de Harvard, era un ignorante en la materia económica, pues cayó en la trampa que le tendieron el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial, quienes primero endeudaron al gobierno y al país con una deuda externa IMPAGABLE y, después de ello, se han ido apoderando de prácticamente todas nuestras riquezas nacionales, y en el actual sexenio 2018-2024 pretenden apoderarse también de los patrimonios personales y familiares de todos los mexicanos, resultando evidente que todo el calvario que estamos padeciendo los mexicanos en 2022, se originó con las pésimas acciones de Miguel de la Madrid, llevadas a cabo a partir de mayo de 1972, mes en que retornó a la Secretaría de Hacienda en calidad de Director General de Crédito, para endeudar al gobierno y al país, pues si en esos 3 sexenios Miguel de la Madrid no nos hubiera endeudado en las impagables cifras antes mencionadas, hoy nuestra vida sería totalmente diferente.

Lo anterior fue reconocido por Enrique de la Madrid, al expresar en un artículo publicado el 7 de mayo de 2022, en la página de Internet de El Universal, que la administración de su papá dio un cambio de rumbo al país y sentó los cimientos del México moderno, sobre el cual, gracias a todo lo que hizo su papá, pesa una deuda externa IMPAGABLE que no teníamos al concluir el sexenio de Díaz Ordaz.

En este mismo artículo publicado en la página de Internet de El Universal, Enrique de la Madrid expresó que “Fue en ese ambiente de crisis económica, devaluación abrupta de la moneda, suspensión temporal de pagos del servicio de la deuda, aumento generalizado de precios y encono entre el sector privado y el sector público como empezó la gestión de Miguel de la Madrid…”, destacando que todos esos problemas generados durante los sexenios de Echeverría y López Portillo, fueron provocados directamente por Miguel de la Madrid, quien era el supuesto experto, y quien fue el funcionario público encargado de endeudar directamente al gobierno y al país, pues Echeverría y López Portillo, ni siquiera hablaban inglés y no tenían nociones de las cuestiones económicas, quedando claro que Miguel de la Madrid inició su gestión enfrentando las consecuencias que él mismo generó durante los dos sexenios anteriores.

En el mismo artículo Enrique de la Madrid señaló que al inicio del sexenio de su papá,

“Se inició un drástico proceso de racionalización del tamaño del gobierno y de saneamiento de las finanzas públicas porque ese nivel de gasto era insostenible e improductivo, y además era la principal causa de la inflación galopante, que es el impuesto más injusto para los mexicanos”, respecto de lo cual se aclara que desde el 17 de mayo de 1979, su papá fue el responsable de ese gasto insostenible e improductivo, al ser el titular de la Secretaría de Programación y Presupuesto, por lo que fue su papá el principal causante de la inflación galopante que padecían los mexicanos, que efectivamente, como lo reconoce Enrique, es el impuesto más injusto. También expresó Enrique de la Madrid en el artículo referido, que al inicio del sexenio de su papá, “También se iniciaron las negociaciones de la deuda externa, ya que en sus términos era simplemente IMPAGABLE y al mismo tiempo había que obtener nuevo financiamiento para que la economía caminara”, deuda externa que fue adquirida directamente por su papá en los dos sexenios anteriores, y deuda externa que efectivamente es impagable, como lo reconoce Enrique, la cual ha afectado desde entonces a todos los mexicanos, y los seguirá afectando indefinidamente, al ser impagable, aclarando que los nuevos financiamientos que obtuvo su papá durante su sexenio, fueron para pagar la deuda externa que se había dejado de pagar con la suspensión temporal de pagos del servicio de la deuda, por lo que esos 50,000 millones de dólares, ni siquiera ingresaron a la Hacienda Pública. Regresando a la entrevista que el 5 de mayo de 2022, @telediariomty le realizó, en ella Enrique de la Madrid expresó, refiriéndose al inicio del sexenio de su papá, que primero hay que tener más claro cómo fue que su papá entró a la presidencia de la República, y que problemas heredó, respecto de lo cual se insiste que los problemas que su administración heredó de los dos sexenios anteriores, fueron generados por él mismo, al endeudar irresponsablemente al país desde la Dirección General de Crédito y desde la Subsecretaría de Hacienda y Crédito Público, y al llevar a cabo un gasto público insostenible desde la Secretaría de Programación y Presupuesto, siendo inexacto que Miguel de la Madrid haya sido “víctima” de las dos administraciones anteriores, como falsamente lo expresa Enrique de la Madrid, este último que en 2022 manifiesta abiertamente que quiere ser el próximo presidente de la República, en el período 2024-2030.

¿Tendrá Enrique la intención de concluir la tarea de destruir al país y a los mexicanos, iniciada por su papá en mayo de 1972, cuando retornó a la Secretaría de Hacienda en calidad de Director General de Crédito, para endeudar al gobierno y al país?

Durante los sexenios de Luis Echeverría, de José López Portillo y en el suyo, Miguel de la Madrid prestó invaluables servicios al gran capital mundial, al endeudar irresponsablemente a nuestro país con una deuda externa impagable, iniciando el declive de nuestra economía nacional, presupuesto indispensable para apoderarse de todas nuestras riquezas nacionales.

A partir de 2024, ¿el gran capital mundial pretenderá utilizar a Enrique de la Madrid, para que concluya la tarea iniciada por su papá, y le entregue ahora también los patrimonios personales y familiares de todos los mexicanos?

En breve lapso López Obrador ha perdido toda la popularidad de que gozaba al inicio de su gobierno. Es cierto que a los mexicanos se nos engaña para ocultar esa realidad, pero el gran capital mundial lo sabe perfectamente y está consciente de que ese imprevisto puede impedirle que con celeridad alcance su objetivo de apoderarse de las riquezas personales y familiares de todos los mexicanos.

El gran capital mundial, que no deja cabos sueltos, que es firme en sus objetivos, que se adelanta a los hechos, y que trabaja con planes a corto, mediano y largo plazo, obviamente no quiere correr el riesgo de que, por la impericia de López Obrador, cuyas facultades van menguando con la edad, sus planes se frustren, motivo por el cual, desde el 2021, cuando Enrique de la Madrid se auto destapó como probable candidato a la presidencia de la República para el 2024, ¿el gran capital mundial lo estará preparando, como plan “B”, para que en caso necesario, sea el sucesor de López Obrador, y continúe con eficacia con el propósito de desmantelar los patrimonios personales y familiares de todos los mexicanos?

Con los antecedentes de Enrique de la Madrid, pero, sobre todo, con los de su papá, puede ser realidad la posibilidad antes descrita.

Al presentar en 2015 su Libro “México: La generación del desarrollo”, Enrique de la Madrid sostuvo que la premisa principal de dicha obra, es la de que México tiene todo para dejar de ser un país emergente en las próximas dos décadas y convertirse en un país desarrollado [Noticias (Matutino), pág. IPN, Javier Solórzano. Reportero: Marco Antonio Reyes]. ¿Con la deuda externa IMPAGABLE que generó y nos heredó su papá?

Asimismo, en una charla sostenida en la comunidad estudiantil de la Universidad Autónoma de Guadalajara, con alumnos de las carreras económico administrativas, a propósito de la presentación de su libro “México en la generación del desarrollo: nunca tan cerca como hoy”, Enrique de la Madrid indicó que México tiene varias posibilidades para detonar su desarrollo, entre ellas, dijo con énfasis, una posición geográfica envidiable (El Informador. 26 de febrero de 2015). Lo cierto es que la envidiable posición geográfica de México era la misma en los sexenios de Echeverría, López Portillo y Miguel de la Madrid y, sin embargo, ello no evitó que su papá generara una deuda externa IMPAGABLE, que nos ha empobrecido a todos los mexicanos comunes y corrientes, y que necesariamente seguirá empobreciendo cada vez más a las próximas generaciones de mexicanos. ¿O acaso Enrique cree que puede pagar la impagable deuda externa que su papá generó y nos heredó?

En la misma charla antes mencionada, ya encarrerado y para supuestamente “evidenciar” las posibilidades de México en materia de desarrollo, Enrique de la Madrid comparó a México con situaciones adversas que viven países como Grecia, donde, manifestó, “tienen una deuda de 200%, en México oscila entre 40 porciento”. Lo cierto es que desde hace muchos años la deuda externa de México es impagable, y lo único que hemos podido pagar ha sido el servicio de la deuda, es decir, los intereses.

Como todos los embaucadores, Enrique de la Madrid puntualizó, en la charla que se analiza, que “México tiene condiciones para ser un país desarrollado en los próximos 25 años”. ¿Acaso es vidente o clarividente? Este señalamiento lo expresó Enrique en febrero de 2015, cuando tenía 52 años. Si a la edad que tenía en 2015, le sumamos los 25 años que tendrán que transcurrir para que se cumpla su “profecía”, ello ocurrirá en 2040, cuando Enrique tenga 77 años de edad, si es que para ese entonces sigue con vida. Y si en 2040 no ocurriera lo que pronosticó Enrique de la Madrid desde 2015, y continuara vivo, nadie le reclamaría, pues nadie recordaría las tonterías que dijo en febrero de 2015 ante un grupo de jóvenes universitarios. No cabe duda de que Enrique sabe perfectamente que “prometer no empobrece…”.

Queda claro que el único mérito de Enrique de la Madrid Cordero es ser hijo de Miguel de la Madrid, aunque conociendo la verdadera historia de su papá, dicho supuesto “mérito” pudiera considerarse su peor pecado.

 

Mayo 10 de 2022

Alejandro Ponce Rivera

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