Revisiones electrónicas

Septiembre 23, 2016

Uno de los principales servicios que nuestro despacho ofrece desde hace 30 años es la asesoría para atender revisiones fiscales (revisiones de gabinete o visitas domiciliarias) con el objetivo de que concluyan sin la determinación de créditos fiscales, que los contribuyentes no pierdan dinero, que sus negocios no se vean afectados por congelamientos de cuentas bancarias o embargos de bienes, y que no exista riesgo de que la autoridad formule querellas por defraudación fiscal o algún otro delito fiscal.

En todas las revisiones fiscales que hemos asesorado, nuestros clientes han obtenido la protección de su dinero, negocio, patrimonio y libertad, es decir, el fisco no les ha causado afectación alguna.

La trayectoria, experiencia y conocimiento que tenemos nos permiten estar preparados para evitar que nuestros clientes tengan problemas con las novedosas revisiones electrónicas.

A continuación explicaremos algunos aspectos que todo contribuyente debe saber acerca de las revisiones fiscales vía electrónica.

¿Quién recibirá una revisión fiscal vía electrónica?

Aquellas personas físicas o morales que tengan irregularidades en su situación fiscal. Por ejemplo, que no han presentado todas las declaraciones anuales, provisionales o definitivas; que han presentado las declaraciones manifestando ingresos menores a los reales; que han presentado las declaraciones señalando deducciones mayores a las reales; que no han enterado las contribuciones retenidas en su totalidad; que han utilizado comprobantes que amparan operaciones inexistentes (comprado facturas); que han utilizado algún esquema fiscal para pagar menos impuestos (outsourcing, sindicatos, asimilados a salarios, alimentos exentos, etc.); que han realizado erogaciones superiores a los ingresos declarados; etc.

¿Qué se puede hacer al recibir una revisión electrónica?

El artículo 53-B del CFF dispone que la autoridad fiscal notificará al contribuyente una resolución provisional en la que señalará las irregularidades que haya detectado y acompañará un oficio con la pre liquidación del adeudo que resulta de las irregularidades detectadas. El contribuyente contará con un plazo de 15 días a partir de que reciba la notificación de la resolución provisional para desvirtuar las irregularidades que le atribuye la autoridad o para aceptarlas y realizar el pago.

a) Si el contribuyente NO incurrió en las irregularidades señaladas en la resolución provisional, en el plazo de 15 días deberá presentar un escrito en el que se realicen manifestaciones y se ofrezcan pruebas documentales que desvirtúen los señalamientos de la autoridad. Para elaborar este escrito, el contribuyente debe contar con la asesoría de su contador y de un abogado fiscalista, ya que dicho escrito debe contener argumentos contables, fiscales y jurídicos que demuestren plenamente que no incurrió en las irregularidades que le atribuye la autoridad, inclusive invocando criterios jurisdiccionales y judiciales que respalden sus aseveraciones, y exhibiendo todas las pruebas documentales que lo acrediten, elaborando este escrito tal y como si fuera una demanda de nulidad, sin dejar argumento que alegar ni prueba que ofrecer y exhibir. Es equivocado pensar que el escrito es una simple aclaración, pues en la resolución provisional la autoridad fundará y motivará las irregularidades que conoció y acompañará las pruebas que les den sustento, resolución que no podrá ser desvirtuada con simples “aclaraciones”.

Si el escrito de respuesta se elabora manifestando únicamente “aclaraciones”, sin realizar una adecuada argumentación contable, fiscal y jurídica, y sin aportar las pruebas pertinentes, el contribuyente no desvirtuará las irregularidades que se le atribuyen y la autoridad emitirá la resolución definitiva determinando el crédito fiscal a cargo del contribuyente, dentro de los 40 días siguientes al vencimiento del plazo de 15 días que tuvo el contribuyente para contestar.

b) Si el contribuyente SÍ incurrió en las irregularidades señaladas en la resolución provisional, entonces no podrá desvirtuarlas, tendrá que aceptarlas y pagar las contribuciones contenidas en el oficio de pre liquidación.

La Resolución Miscelánea Fiscal dispone que cuando el contribuyente se autocorrija y pague en una sola exhibición durante el desarrollo de la revisión, se le condonará el 100% de las multas, si el contribuyente se autocorrige pagando en parcialidades o en forma diferida, se le condonará el 90% de las multas por impuestos propios y el 70% de las multas por impuestos retenidos o trasladados.

En estos casos, el contribuyente debe contar con la asesoría de su contador y de un abogado fiscalista, ya que se deberá analizar si el contribuyente tiene la capacidad económica para pagar el adeudo fiscal señalado en el oficio de pre liquidación, caso en el cual tendrá que realizarse el pago en la forma que más convenga al contribuyente, pero si no tuviera capacidad económica se deberá desarrollar una estrategia apegada a derecho que permita que el contribuyente no pague el adeudo, que no pierda dinero, que la autoridad no afecte la operación de su negocio o su patrimonio, y que no ponga en riesgo su libertad.

¿Quién me puede ayudar en una revisión electrónica?

Quien reciba la notificación de la resolución provisional con la que da inicio una revisión electrónica, necesariamente requiere la asesoría profesional de su contador y de un abogado fiscalista experto en la atención de revisiones fiscales.

Recientemente el SAT le ha dado mucha difusión a los servicios de la Procuraduría de la Defensa del Contribuyente (Prodecon), sembrando en los contribuyentes la idea de que durante el desarrollo de una revisión fiscal lo conveniente es acudir ante dicha Procuraduría para obtener asesoría. Pero ¿qué tipo de asesoría proporciona la Prodecon durante una revisión fiscal? ¡Ninguna! La Prodecon únicamente puede fungir como intermediario entre el contribuyente y la autoridad fiscal, ya que debe recibir los escritos que presenten los contribuyentes solicitando la tramitación de un acuerdo conclusivo, enviarlos a la autoridad, recibir la respuesta de la autoridad, y en caso de que el acuerdo conclusivo se firme, la Prodecon fungirá como testigo, todo esto de acuerdo a la reglamentación contenida en el CFF y en los lineamientos de la Prodecon.

Para solicitar un acuerdo conclusivo, el contribuyente debe contar con la asesoría de su contador y de un abogado fiscalista, ya que el escrito de solicitud debe contener argumentos contables, fiscales y jurídicos soportados con la documentación contable pertinente. En el escrito de solicitud de acuerdo conclusivo, el contribuyente debe expresar todos los argumentos contables, fiscales y jurídicos que demuestren plenamente que no incurrió en las irregularidades que le atribuye la autoridad, inclusive invocando criterios jurisdiccionales y judiciales que respalden sus aseveraciones, y exhibiendo todas las pruebas documentales que lo acrediten, elaborando este escrito tal y como si fuera una demanda de nulidad, sin dejar argumento que alegar ni prueba que ofrecer y exhibir, ya que el acuerdo conclusivo se debe solicitar cuando el contribuyente no esté de acuerdo con las irregularidades que la autoridad le atribuye en la resolución provisional.

Si el contribuyente no puede desvirtuar las irregularidades que la autoridad le atribuye en la resolución provisional, porque sí incurrió en ellas, no tiene caso que solicite la adopción de un acuerdo conclusivo.

En este caso, el contribuyente debe contar con la asesoría de su contador y de un abogado fiscalista, ya que se deberá desarrollar una estrategia apegada a derecho que permita que el contribuyente no pague el adeudo que se le determine, que no pierda dinero, que la autoridad no afecte la operación de su negocio o su patrimonio, y que no ponga en riesgo su libertad, aun cuando haya incurrido en las irregularidades que le atribuye la autoridad.

¿Qué se debe hacer para evitar una revisión electrónica?

Todas las personas morales y las personas físicas –inscritas o no inscritas– deben tener una situación fiscal correcta, apegada a derecho, de tal manera que no incurran en irregularidades que impliquen la omisión de contribuciones.

Si así lo hacen, jamás recibirán la notificación de una resolución provisional que de inicio a la revisión electrónica.

Para lograr esto, los contribuyentes deben recurrir a la asesoría de su contador y de un abogado fiscalista, quienes deberán hacer un estudio de la situación fiscal del contribuyente para conocer si hay irregularidades en los ejercicios que aún no caducan. Si no descubren irregularidades, el contribuyente puede tener la tranquilidad y seguridad de que el SAT no le practicará una revisión electrónica. Pero si se descubren irregularidades, el contador y el abogado fiscalista deberán trabajar para corregir la situación fiscal del contribuyente y eliminar conductas delictivas, lo cual se debe hacer antes de que la autoridad notifique la resolución provisional o inicie cualquier gestión. Si así se hace, el contribuyente tendrá la tranquilidad y seguridad de que el SAT no le practicará una revisión electrónica y, por lo tanto, el contribuyente no sufrirá afectaciones en su patrimonio y libertad.

El contribuyente que no recurra a contadores y abogados fiscalistas para que estudien su situación fiscal, no tendrá la certeza de que su situación fiscal sea correcta, y existirá el riesgo de que el SAT le practique una revisión electrónica en la que, como ya lo mencionamos en párrafos anteriores, no podrá desvirtuar las irregularidades que se le atribuyan.

La trayectoria, experiencia y conocimiento que tenemos en nuestro despacho, nos permiten asesorar a nuestros clientes para evitar que se les practiquen las novedosas revisiones electrónicas.

Te invitamos a que hagas un auto diagnóstico inicial de tu situación fiscal y detectes si nuestros servicios te son de utilidad para proteger tu dinero, negocio, patrimonio y libertad. Para hacer tu Test fiscal haz clic aquí

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